Cuando nos encontramos con el término “negocio de la música”, relacionamos el concepto con la visión que los medios y periodistas tradicionales han hecho popular en notas periodísticas sobre ídolos musicales, estadísticas anuales de ventas digitales, ganancias estratosféricas, lujos, excentricidades, decisiones creativa, fama e incluso por premios de popularidad internacional como los Grammy o el Eurochannel Festival.

Sin embargo, el verdadero concepto de negocio de la música cambia profundamente de acuerdo a la perspectiva de cada disciplina, principalmente porque no tiene su origen en el sentido creativo sino que proviene directamente del mundo de los negocios. Preguntarle a un intérprete lo que considera que significa “el negocio de la música” nunca será similar a lo que a un abogado, publicista, mercadólogo o sello discográfico tienen en mente.

Hacer música para ganar dinero es la perspectiva menos realista sobre el negocio de la música, pues en la realidad se requieren de habilidades financieras, legales, empresariales y creativas a detalle para competir inteligentemente en el mercado musical.

Debemos considerar que el concepto “negocio de la música” no debe confundirse con el término “Industria musical”, pues el primero se refiere a cualquier tipo de negocio, involucrando desarrollo, grabación, producción, manufactura, marketing, promoción, distribución, venta de merchandising y todas las actividades económicas que involucran a la música como activo.

Por el contrario, la “industria musical” se refiere al reconocimiento jerárquico de una estructura e infraestructura creativa y operativa necesaria para el desarrollo de las actividades económicas que permiten generar una dinámica estructurada para la comercialización, distribución, promoción y legalización de productos, servicios y/o experiencias derivados de la música.

De esta forma, la expresión  “momentos que cambiaron al negocio de la música”, en vez de ofrecerte una recopilación de temas musicales reconocidos de los años 80’s , deberían referirse a la inserción en el modelo 360 para sellos discográficos, la integración de la música a los NFT o la evolución hacia conciertos más seguros en tiempos de pandemia, pues toma en cuenta la transformación del entorno para modificar los modelos de negocio hacia nuevos requerimientos de las audiencias.

Últimamente encontrarás videos en plataformas como Tik Tok con el título “Momentos que cambiaron a la industria musical”,  que presentan a cantantes ejecutando monstruosas interpretaciones, cuando en realidad deberían estar refiriéndose a la invención del cilindro fonográfico, la cinta magnética, la prensa de vinil a escala industrial, la transición de formatos análogos a digitales, la invención el iPod, el impulso de la distribución por streaming y recientemente la incorporación de la Inteligencia Artificial.

En corto y más claro; elnegocio de la música” es la aplicación de estrategias, tácticas, diseño de producto, comercialización, toma de decisiones y modelos de negocio con el objetivo de generar beneficios económicos. mientras que la “industria musical” es la estructura e infraestructura organizada que posibilita a los negocios de la música para alcanzar sus objetivos.

Aterrizar estos conceptos y ordenar algunas ideas con respecto a ello puede ser algo confuso al principio, así que si tienes alguna pregunta, por favor déjamelo en la sección de comentarios y con gusto lo responderé.

Agradezco al portal Negociodelamúsica.com la oportunidad de escribir para sus objetivos.

¡Sigan haciendo negocio de la música!